El Burgos CF ha presentado la campaña de abonos para la temporada 2026-27 con sectorización de las gradas y penalización a los abonados que no acudan al estadio sin haber liberado antes su asiento. Las diferentes gradas han sido divididas en distintas zonas según la visibilidad y situación en la misma. De esta forma se establecen diferentes precios, de tal manera que los asientos con mejor ubicación sufrirán un incremento de los precios y los más desfavorecidos tendrán un descuento con respeto a lo pagado en la anterior campaña. Lo que se pretende es que cada socio pague de forma más proporcional dependiendo del sitio que ocupe en el estadio. Los precios oscilarán entre los 300 y los 495 euros y en la grada de animación quedan fijados en 230 euros. También habrá un abono familiar y otro de simpatizante que no tendrá derecho a acudir al estadio, pero sí a beneficiarse de diferentes ofertas que ponga en marcha el club. Otra de las novedades es la sanción a aquellos abonados que no acudan a seis de los 21 partidos que el Burgos disputará como local sin que previamente no hayan liberado su asiento. El objetivo es llenar el estadio sin que queden huecos vacíos en las gradas. La sanción supone la suspensión del abono para la siguiente temporada. El club burgalés también ofrece a sus aficionados la posibilidad de financiar el importe del abono. Las nuevas altas tendrán un incremento de los precios oficiales en un diez por ciento. El Burgos contó en la temporada pasada con 8.400 abonados y se pretende que el estadio esté lleno en todos los partidos que el equipo juegue como local en la nueva temporada.